Salomé de chacra es una transposición guasa del mito bíblico a la pampa. A una chacra allá en los tiempos viejos. Herodes, propietario, enseña democracia con rigor cívico a un ácrata al que mantiene encerrado en aljibe seco. Cada noche desde el pozo clama su verdad en el desierto el libertario y con la prédica del precursor sueña un orden nuevo la peonada.
Sopla el pampero su mal augurio. Es ensangrentado día de carneada, de faena, y entre chacinados Salomé, hechizada con la voz, con la palabra, sueña con poseer alguna vez esa boca. Cochonga, su madre, añorante del orden viejo sueña con su cabeza completa. Herodes, su padrastro, sueña con un bailecillo de la niña, el Gringuete, peón infaltable, ama a esa niña en criollo silencio. En la pampa la tragedia es una ristra de sueños. Una máquina de hacer chorizos.
Ficha artística y técnica:
Elenco: Osqui Guzmán, Manuel Vicente, Lorena Vega, Stella Galazzi
Asistencia artística general: Lorena Ballestrero
Asistencia de vestuario: Estefanía Bonessa
Asistencia de Escenografía: Maite Corona
Supervisión de movimientos: Luciana Acuña
Diseño sonoro: Tian Brass
Iluminación: Alejandro Le Roux
Iluminador en gira: Lautaro Graciosi
Vestuario: Gabriela A. Fernandez
Escenografía y realización: Norberto Laino
Dirección: Mauricio Kartun
Producción Asociada con el Complejo Teatral de la Ciudad de Buenos Aires
Este espectáculo se ha presentado en el Teatro Gral. San Martín y Teatro del Pueblo, de la ciudad de Buenos Aires.
Dijo la crítica:
"Un elenco formidable da vida a esta suerte de farsa trágica que pergeñó Mauricio Kartun. Más allá de los profundos valores de su texto, el trabajo de dirección de Kartun también se destaca por su rigurosidad. Logra que sus intérpretes se apropien con extrema seguridad de esas criaturas y, en verdad, en muchos momentos el espectador no sabrá si esos personajes han salido de la imaginación del autor o es que esos actores le han dictado a él las cualidades de esos personajes. Sin duda Osqui Guzmán, Manuel Vicente, Lorena Vega y Stella Galazzi encuentran la mejor manera de que sus cuerpos mantengan intacta la sorpresa que les provoca el devenir de sus personajes y logran sostener eso con tan marcada naturalidad, que el público lo recibe de forma limpia, intacta, conmovedora." Carlos Pacheco / La Nación / Buenos Aires
"Si el teatro es la creación de un mundo que se impone a través de los cuerpos de los actores, y si esos cuerpos adquieren tanta vida que se convierten en portadores de formas estéticas, no es exagerado decir que Mauricio Kartun, además de un excelente dramaturgo, se ha convertido en un admirable director teatral. Lo que logra en Salomé de Chacra, la obra que se ofrece en el Teatro San Martín, no sólo es un trabajo minucioso sobre el lenguaje a través de articulaciones que remiten tanto al teatro gauchesco como a la modernidad, sino que es también una mirada aguda sobre cierta realidad argentina y un diálogo sostenido con obras fundamentales de nuestra literatura, como El matadero y La cautiva, de Esteban Echeverría (?) Farsa y tragedia, frases hechas y curiosas inflexiones de la lengua pampeana se hacen visibles en los cuerpos de los intérpretes y crean un idioma propio, tan fragmentado como nuestra historia y tan brutal y autoritario como los períodos más sombríos de nuestro pasado. Hablamos como vivimos. Y en este ejercicio erótico cargado de muerte que es Salomé de Chacra queda claro que el lenguaje cala en los cuerpos hasta límites insospechados. Y los cuerpos, entonces, terminan completando las palabras, dándoles un nuevo sentido, creando cierta subjetividad que hace visible lo invisible con aterradora naturalidad. No hablar la lengua del amo suele ser peligroso. Aunque acaso sea la única posibilidad de aspirar a otra vida". Osvaldo Quiroga / La Nación / Buenos Aires
"Un mito en versión nacional y popular. Mezcla de aquelarre y refinada guasada gauchesca. (?) Lo primero que resalta en este abordaje del mito es el modo en que se aparea el trabajo de cuatro notables actores con un texto elaboradísimo, barroco en la intimidad de sus procedimientos, y en la altura que alcanza al conjugar lo trágico con la humorada. En varios pasajes de la obra es dislocada la contundencia de lo dicho y surge un crisol de situaciones tamizadas, conceptualmente, con lo que Pirandello punteó como humorismo: ese resquebrajamiento constante de los territorios dramáticos signados por la aplicación de los contrastes. (?) Toda esta celebración de la carne logra una contundencia litúrgica por el diseño escenográfico y de objetos realizado por Norberto Laino. El espacio reproduce fulgurantes exvotos en un galpón de hacienda, piso de tierra y chaperío. Una calidad, la chapa y los fierros, que también se explora como plano sonoro en vínculo con la voz de los actores". Juan José Santillán / Clarín / Buenos Aires
"Un delicioso cóctel de clasicismo griego, gore, diablada, tabladillo telúrico y barricada de insurgencia. Este es un Kartun desatado y en estado de gracia, que juega zarpadas lingüísticas y alegres cacofonías (los estancieros "están" pero los hacendados, "hacen") entre múltiples guiños delicadamente procaces. Un mix que es la sal de este espectáculo de hibridación de lenguajes y anarquía de formas con desopilantes hallazgos de ideas contiguas. Una escritura indisolublemente unida a su dramaturgia de escena y la dirección integral impresa al dispositivo escénico; orquestado sobre sus actores. Salomé de chacra no sería el producto brillante, inteligente, oscuro y hasta sórdido que es sin el extraordinario histrionismo bufón de Osqui Guzmán ni la mórbida creación de Lorena Vega como la mítica bailarina de "los 7 pelos", el pastiche delicioso del voluble y caricaturesco Herodes estanciero de Manuel Vicente o la ductilidad de Stella Galazzi. Son cómplices necesarios de este espectáculo imperdible los sonidos de alambres vibrantes, las percusiones y soplos de viento de Tian Brass y la rica sugestión escenográfica y de utilería de Norberto Laino". Luís Mazas / Revista 23 / Buenos Aires
"Con asidero en la historia argentina, la obra desanda invenciones y hechizos, y rescata "voces en el desierto", palabras cuyo destino es ser vaciadas. En este trabajo de Kartun, también director, se lucen todos. Norberto Laino acierta con una escenografía de altares populares, cuyo contenido se constituye en relato visual; en tanto Alejandro Le Roux atrapa climas con su juego de luces y Tian Brass aporta intensidad desde su diseño sonoro a cada uno de los cuadros de este rompecabezas al que le faltan piezas, como suele suceder con las puestas que no dejan al espectador en el lugar del intruso". Hilda Cabrera / Página 12 / Buenos Aires
"El desborde, lo irracional, lo dionisíaco irrumpen en la Pampa argentina para dar vida a esta "trajoedia" (palabras del personaje de Osqui Guzmán, inspirado y brillante en un elenco igual de inspirado y brillante). Una trajoedia sagrada y profana. Es que en todos los personajes de Kartun, las acciones que proponen sus textos, permiten rastrear hechos e historias que construyeron la Argentina: su teatro nos permite pensar por qué somos como somos o, al menos, imaginarnos que algo de lo actual sería distinto si algo del ayer también hubiese sido de otra manera." Natalia Laube / Tiempo Argentino / Buenos Aires
"Gentilmente bizarra, de una estética neobarroca, que despierta la emoción en el espectador a través de la hilación de palabras y conceptos, más que de la acción, Mauricio Kartun convierte a su obra en una especie de divertida y atractiva opereta de final poco feliz, que invita a rever fragmentos de una memoria olvidada. La escenografía de Norberto Laino y el diseño sonoro de Tian Brass le otorgan un fascinante entorno de pesadilla a ese retablo tan mítico como fantasmalmente surrealista." Juan Carlos Fontana / La Prensa
"Soberbias actuaciones (?) Perturbador y regocijante por donde se lo mire (?) un texto que derrocha inspiración (?) Es ya una marca Kartun el discurso que articula erudición, vulgaridad, descaro y poesía." Olga Cosentino / Caras y caretas
"El motivo de la carne y la sangre, de la res dividida, carneada, parece singularmente propicia para contar la historia de estos deseos igualmente carnales, de la fiebre producida por el amor y de la muerte sangrienta que se goza como un triunfo. ¿No es eso acaso un asado? ¿La cultura argentina no está atravesada por la vida y muerte de las vacas desde El matadero de Esteban Echeverría hasta hoy? (?) Es particular el cambio de un profeta importante para el cristianismo y otras religiones en la historia original, a un anarquista en ésta. Porque, finalmente, Salomé de chacra, en el fondo de sus capas de escritura, imaginario y mito, tiene bordadas algunas preguntas. ¿Quién es el dueño de la carne? ¿Qué es lo que determina esa pertenencia? ¿Es algo así como la Sociedad Agraria? ¿Es la política? ¿Es el deseo? ¿O la poesía?" Mercedes Halfon / Radar / Buenos Aires
"Una demoledora exposición de nuestros males patrios (...) Entre la tragedia y la farsa, el humor popular y la referencia erudita, Mauricio Kartun creó un texto rico en alusiones políticas y literarias (?) hay algo de homenaje (y también de parodia) al teatro griego, la lucha de clases, la ideología anarquista y a cierto «fatalismo telúrico» que recuerda al de Ezequiel Martínez Estrada en «Radiografía de la Pampa» (?) La escenografía de Norberto Laíno evoca un retablo de chapa acanalada lleno de exvotos, pero en realidad es el lenguaje mismo -caudaloso, coloquial y a la vez poético y pleno de musicalidad- el que ofrece las imágenes más impactantes y significativas de esta historia." Patricia Espinosa / Ámbito Financiero / Buenos Aires
Sobre el director:
Mauricio Kartun es dramaturgo, director y maestro de dramaturgia. Ha escrito desde 1973 hasta la fecha cerca de treinta obras teatrales entre originales y adaptaciones. Chau Misterix, La casita de los viejos, Pericones, Sacco y Vanzetti, El partener, Desde la lona, y Rápido Nocturno, aire de foxtrot, son algunas de sus producciones de la primera época.
Como director ha realizado el montaje de La Madonnita y El niño Argentino de su propia autoría también, estrenadas ambas en el Teatro General San Martín de la Ciudad de Buenos Aires. En la temporada 2009 estrenó en el Teatro del Pueblo Ala de criados y en 2011 Salomé de chacra, su nueva obra, que permanece aun en cartel.
Sus piezas y montajes han ganado en su país los premios más importantes: Primer Premio Nacional de Literatura Dramática, Primer Premio Municipal de Teatro, Konex de Platino, Clarín Espectáculos, Argentores, Prensario, Fondo Nacional de las Artes, Teatro del Mundo, Podestá, Léonidas Barletta, María Guerrero, Teatro XXI, Pepino el 88, Florencio Sánchez y Trinidad Guevara. Con su última producción se hizo merecedor de premio ACE de Oro, el máximo galardón anual de la Asociación de Cronistas del Espectáculo.
En las ediciones 1999, 2001 y 2003, Kartun se desempeñó como curador del Festival Internacional de Buenos Aires
Creador de la Carrera de Dramaturgia de la E.A.D., Escuela de Arte Dramático de la Ciudad de Buenos Aires, es responsable allí actualmente de su Cátedra de Taller y de su Coordinación Pedagógica. Es docente de la Universidad Nacional del Centro en cuya Facultad de Arte es titular de las cátedras Creación Colectiva, y Dramaturgia; en la Carrera de Promoción Teatral de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo fue titular también de la materia Escritura Teatral; y dictó en la Escuela de Titiriteros del Teatro Gral. San Martín la materia Dramaturgia para títeres y objetos. De continuada actividad pedagógica en su país y en el exterior, ha dictado innumerables talleres y seminarios en España, Brasil, México, Cuba, Colombia, Chile, Venezuela, Uruguay, Bolivia y Puerto Rico.
Alumnos formados en sus talleres se han hecho acreedores a la fecha a más de cien premios nacionales e internacionales en la materia.