Un hombre ha hecho todo lo posible para conseguir la mirada de su hijo, un adolescente con autismo. El inevitable despertar sexual de su hijo arroja la última chance para alcanzar la empatía.
FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA:
Dramaturgia y Dirección: Juan Francisco Dasso.
Actor: Marcos Montes.
Diseño de vestuario y escenografía: Cecilia Zuvialde.
Diseño de luces: Ricardo Sica.
Diseño gráfico: Luisina Jacinto.
Asistencia de dirección: Ana Schimelman.
Prensa: Carolina Alfonso.
Producción ejecutiva: Zoilo Garcés.
Fotos: Christian Inglize.
Esta obra se presenta actualmente en Espacio Callejón, CABA. El texto ganó el XII Premio Germán Rozenmacher de nueva dramaturgia (2019).
DIJO LA CRÍTICA:
"Excelente. El hombre de acero: brillante trabajo de Marcos Montes como padre de un adolescente autista."
"La obra de Juan Francisco Dasso obtuvo el premio Germán Rozenmacher 2019 y es una de las mejores propuestas en el off porteño. El hombre de acero tiene un intérprete excepcional en Marcos Montes, uno de los mejores actores surgidos en los últimos 15 años (Happyland, El recurso de Amparo, Deshonrada, Madre Coraje, La Felicidad, entre muchas otras). Este papá camina en el límite entre la cordura y la desesperación, en un enorme esfuerzo por mantener algo de lo que llamamos rutina familiar. Todos los rituales están cancelados. En la resignación y aceptación de lo que le toca tal vez pueda mirar a Neo de otra forma, correrse de sus expectativas para encontrar algo de empatía, un punto donde pueda sostener esa desigual y nunca fácil construcción del amor que todo lo entiende." Por Leni Gonzalez para La Nación.
"Excelente. Un excelente unipersonal."
"En este caso, el joven y promisorio dramaturgo y director Juan Francisco Dasso, logra atrapar nuestros sentidos hasta convencernos que la historia va en una dirección, para derivar a otra, más sorprendente. Su pieza es como el mítico caballo de Troya; plantea una posibilidad, pero esconde otra. Obvio, no haremos aquí ningún tipo de anticipo sobre el desenlace, para que la sorpresa se mantenga. Deslumbrante actuación de Marcos Montes, artista todo terreno. No alcanzan los adjetivos para calificar la entrega de Montes, solo queda rendirse ante su talento sutil y conmovedor. Con múltiples matices y extrema sensibilidad desgrana recuerdos y anécdotas juveniles del personaje, que contribuyen a formarnos una idea de su loable propósito. En suma, una propuesta excelente e imperdible que, sin dudas, se sitúa entre las mejores de la escena independiente." Por Jorge Luis Montiel para Revista Noticias, Perfil.
"Muy buena. Una mirada ausente, capaz de abrir interrogantes."
"Para lograr transmitir estas emociones, Montes cuenta con un sólido texto ganador del XII Premio Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia, escrito por Juan Francisco Dasso, quien también lo dirige. El público se conmueve y probablemente Montes gane los premios que merece por su trabajo. Mientras sonríe y recibe las merecidas ovaciones, en el ambiente resiste algo de la ambición del protagonista, quien incomoda a pesar de su fachada de bondad." Por Juan Carlos Antón para La Prensa.
"El hombre de acero" o cómo sobrevivir a la ausencia en la mirada de un hijo."
"La impactante dramaturgia de Dasso y la actuación de Montes logran que todas esas aclaraciones se desvanezcan en el aire y pongan la piel de gallina. No hace falta imaginar nada, todo está ahí. La obra se despide con un deseo desgarrador: "Lo único que quiero es que[Neo]no sea indiferente". La sala explota entre aplausos y lágrimas. En la salida emerge una convicción: Juan Francisco Dasso es uno de los mejores creadores teatrales del momento, y hay que seguirlo bien de cerca." Por Martina Vidret para Infobae.
"El hombre de acero", un día en la rutina de los días impares."
"El autor escribió el monólogo luego de varios años de trabajo en discapacidad: en la pieza describe un tipo de trastorno que implica que nunca haya podido existir una conexión real entre los padres y el niño. Una vida suspendida para este hombre que compara su propia adolescencia y se pregunta cómo pudo ser todo tan distinto para su hijo. No hay respuestas; el teatro aparece aquí como un intento de comunicar ese dolor tan difícil de transmitir. Por Mercedes Méndez para Revista Ñ, Clarín.
"El hombre de acero", los implacables requerimientos de la normalidad."
"Los implacables requerimientos y límites de la normalidad, su cualidad oclusiva, su irresistible destreza para destruir ternuras y su imposibilidad de aventurarse en nuevas relaciones afectivas son el tema de "El hombre de acero", impactante unipersonal que con solidez interpreta Marcos Montes en Espacio Callejón. La actuación de Montes es insuperable, en todo momento da el talle perfecto del personaje y nos permite acercarnos a él. No tiene excesos porque no debe tenerlos (hay solamente un grito en toda la obra), su dicción es óptima, su locuacidad bella. La manera de llevar el cuerpo, la gestualidad permanente que pone en escena es maravillosa y la composición de ese sujeto de esa clase social de ese barrio de esa sociedad de ese país no tiene rajaduras ni quiebres." Por Pedro Fernandez Mouján para Télam.
"Juan Francisco Dasso, desde su dramaturgia y su dirección, ha logrado recrear una atmósfera muchas veces desconocida, ignorada y señalada, por parte de la sociedad. Marcos Montes realiza un trabajo magnífico. No es forzado en escena, lo que se agradece. Sin necesidad de recurrir a ningún golpe bajo, pero con un toque de realismo necesario, atraviesa las emociones de este padre, de manera orgánica, atrapante e intimista. La profundidad, intensidad y potencia de Marcos en escena es hipnótica. El hombre de acero es de esas obras que se agradecen aplaudiendo a rabiar mientras se secan las lágrimas. Una pieza teatral necesaria, contundente y recomendable. Realmente para no perderse. Realmente para regalarse y tratar de entender y empezar a ver el mundo de una manera inclusiva, amplia y diferente." Por Guille Orcellet para Espectáculos de Acá.
Sobre Marcos Montes:
Se formó como actor con Julio Chávez y Augusto Fernándes, y en comedia musical con Ricky Pashkus, además de estudiar canto, danza, guitarra y piano. Continuó su aprendizaje en el HB Studio de Nueva York. Ha actuado en más de cuarenta obras teatrales en Argentina; en París, hizo varias temporadas de teatro francés con Alfredo Arias. Recibió los premios Trinidad Guevara, Florencio Sánchez -en dos ocasiones-, Teatro del Mundo (UBA) y Luisa Vehil, y contó con nominaciones en los premios ACE y Hugo. Habitualmente participa en cine y ficción televisiva. Es egresado de la Universidad Nacional de las Artes y completó el Máster en Lexicografía Hispánica en la Real Academia Española y la Universidad de León.
Sobre Juan Francisco Dasso:
Es dramaturgo, director y docente. Trabajó en numerosos espectáculos de la escena alternativa y oficial. Graduado de la EMAD en Puesta en Escena y en el Curso de Dramaturgia coordinado por Mauricio Kartun. Como dramaturgista trabajó en todas las entregas del Proyecto Pruebas, dirigido por Matías Feldman. Es autor de las Bitácoras de cada uno de esos procesos. Ganó los Premios de Dramaturgia del INT en 2015 y el Germán Rozenmacher en 2019 por su obra El hombre de acero. Estrenó junto a Grupo Mínimo la obra Que todas las Vaquitas de Argentina griten Mu.
Durante años se desempeñó como docente en espacios vinculados a la inclusión social y a la discapacidad.