La tragedia clásica y la Varieté más desenfrenada se encuentran en este imparable tríptico: La guerra de Troya / La pobrísima inmigración italiana de principios del siglo XX / Las búsquedas artísticas de la farándula argentina de los setentas.
La obra condensa lenguajes escénicos para lograr un cuadro preciso: el fracaso. Un abismo enorme entre expectativa y cruel realidad. Estos héroes van como las vacas al matadero, con una trágica diferencia: su razón, el saberse obsoletos.
FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA:
Actúan: Cristián Jensen, Emiliano Formia, Facundo Livio Mejías, Juan Isola, Ximena Banus y Eugenio Tourn.
Dramaturgia y Dirección: Juan Francisco Dasso/ Grupo Mínimo.
Producción: Catalina Villegas/ Grupo Mínimo.
Diseño y realización de escenografía y vestuario: Julieta Sánchez Aragone y Mariano Rodríguez Gato.
Estudio de realización: ElGatoConBotargas.
Fotos: Rilind Modigliani.
Diseño Gráfico: Julieta Sáncez Aragone.
Diseño de iluminación: Victor Gabriel Olivera.
Música: Jonathan Gejtman.
Asistencia de dirección: Max Murmis.
Producción: Catalina Villegas/ Grupo Mínimo.
Esta obra se ha presentado en Espacio Sísmico (CABA), Festival Temporada Alta 2020 (Montevideo) y Galpón de Guevara (CABA).
POR QUÉ VERLA:
Por el absurdo y el delirio de este ensamble de escenas. La risa hilarante, desbocada, es el hilo conductor de momentos icónicos de la historia universal y nacional.
DIJO LA CRÍTICA:
Entre el absurdo y el humor político, Que todas las vaquitas de Argentina griten Mu hace reír hasta la náusea. El grupo Mínimo se aventura en Que todas las vaquitas de Argentina griten Mu a un código que une el absurdo con un formato que recuerda al lejano Todo por dos pesos. Un poco porque las asociaciones se animan a una arbitrariedad extrema y ese azar que invade la escena resulta de una gran utilidad para conjugar mil momentos de la actualidad y del pasado en torno a una serie de devaneos que se vuelven permeables a una serie de situaciones conocidas. El grupo de actores más una actriz logran darle a cada escena el brillo de una técnica que siempre atraviesa el delirio y lo vuelve disfrutable desde la risa. En un espacio barroco, los actores y la actriz portando su cabeza de vacas construyen una puesta que no le teme al desorden y al caos, pero la intervención que realiza Juan Francisco Dasso desde la dirección apuesta a la capacidad de un elenco que despliega variados recursos y procedimientos para hacer que la risa desborde en anécdotas que parecen no tener relación entre sí pero que contienen esa ferocidad del fracaso. De Alejandra Varela para Página 12.
No es porque Dasso sea dramaturgista en la Compañía Buenos Aires Escénica, pero si de Pruebas hablamos, en esta se saca un diez felicitado porque presenta un texto con ritmo de comedia sin caer en la banalidad, con guiños a la coyuntura social y política. Porque cuando el humor es bueno, logra risa donde habría enojo o lamento. Y de los actores se puede afirmar que bailan y cantan como figuras del jet set mientras arman y desarman escenografía con la solvencia de un digno trabajador del off porteño. ¿Existe el destino? Y si existiese, ¿es nuestro destino el matadero? No te preocupes porque esta reseña esté filosofando de más, cuando estés frente al pastito verde de la pampa y la ductilidad de actores capaces de interpretar numerosos personajes que te hacen reír a carcajadas por más de una hora, no te vas a acordar de nada, salvo de que el teatro es, una vez más, eso que nos salva en la ciudad de la furia. De Victoria Casaurang para Farsa Mag.
Sobre Grupo Mínimo:
Es un grupo de investigación y producción de teatro que nace en el 2006 y en la actualidad está integrado por los actores: Juan Isola, Cristián Jensen, Facundo Livio Mejías y Emiliano Formia.
Sus espectáculos, de formato varieté, tienen un recorrido de más de 10 años dentro de la escena alternativa contemporánea de Buenos Aires, y se basan en la comicidad y en la improvisación, con una multiplicidad de mundos, situaciones y personajes que se nutren de la dramaturgia del actor, la danza y el canto, utilizando un humor ácido, profundo y crudo, que podría relacionarse con la escena porteña de los años 80. Sus espectáculos ¨El mágico Mundo de Yoyonia¨, ¨Simulacro¨ y ¨Grupo MÍNIMO¨ recorrieron diferentes Teatros y Espacios Culturales de Ciudad de Bs. As. y del País. (Auditorio Lozada, Galpón V, G104, Espacio Sísmico, Festival de Café Concert en Rafaela, Liebre de Marzo en Gualeguay y otros).
En 2019 estrena "Que todas las vaquitas de Argentina griten MU" en Espacio Sísmico con gran repercusión del público. La obra fue invitada a cerrar el Festival Internacional Temporada Alta en Montevideo en la Sala Verdi en febrero de 2020 y reestrena este año en el Galpón de Guevara.