Un jardín de infantes. Una reunión de padres. Un grupo de adultos convive forzadamente para tratar de coordinar y acordar todo tipo de detalles que involucran a sus hijos. Defender las necesidades de sus niños es la excusa para expresar las pretensiones individuales e imponer opiniones como verdades. Deseos, secretos y frustraciones aparecen, convirtiendo la tarea en una disputa de ego y poder. Al final sólo
queremos lo mejor? para nosotros mismos.