Una madre se despide de su hijo y juntos esperan al Padre que los viene a buscar. En poco tiempo estarán haciendo un viaje largo. Todavía falta. Aunque el hijo ya se fue, de alguna forma ella busca las palabras para despedirse. Hace tiempo que se fue. Solo queda juntar las partes e intentar armar una forma reconocible. La memoria golpea y vuelve, la memoria insistente. La historia de una unión vital. Una MADRE y un HIJO. El deseo de reír. La última espera. La historia de una mujer desesperada.
Ficha Artística y Técnica
Actúan: Luz Palazón, Martín Shanly
Escenografía y Vestuario: Mariana Tirantte
Asesoramiento Corporal: Leticia Mazur
Diseño de Luces: Matías Sendón
Asistente de dirección: Sofía Salvaggio
Prensa: María Sureda
Producción: José Escobar, Mariano Villamarin, Lisandro Rodríguez, María Sureda, Natalia Fernández Acquier
Texto: Santiago Loza
Dirección: Lisandro Rodríguez
Esta obra fue recientemente nominada a los Premios Florencio Sanchéz 2011 por Autor Nacional: Santiago Loza e Iluminación: Matías Sendón.
Se estrenó en el marco del Ciclo Vos, creado y concebido en Elefante Club de Teatro sobre personajes y situaciones reducidas.
Dijo la crítica:
"Exquisito texto sobre una madre y su hijo, y un vínculo que recrudece hasta el límite". Jazmín Carbonell / Diario La Nación / Buenos Aires
"? la capacidad narrativa como la de Santiago Loza, quien concibe al teatro desde una dramaturgia fuerte, pensada, poética. Su obra no busca ni el efecto, ni la sorpresa, ni el "rulo" en la trama. Más bien todo lo contrario. La simpleza de la situación dramática que plantea se expande a partir de la precisión que hay en la selección de las palabras. Lisandro Rodríguez reconoce el valor que el texto tiene por sí mismo y en sus montajes trata de no entorpecerlo, ni en su exposición ni en su desarrollo." Federico Irazabal / Inrockuptibles / Buenos Aires
"Palazón realiza una labor sencillamente extraordinaria en He nacido para verte sonreír, la obra de Santiago Loza que dirige Lisandro Rodríguez, en la que también se luce Martín Shanly y con blanquísima escenografía de Marina Tirantte." Moira Soto / Pagina 12 / Buenos Aires
"Loza, Rodríguez y Palazón son los pilares de este logradísimo espectáculo que se suma a los otros que el equipo creativo de Elefante Club de Teatro ha venido produciendo en este último tiempo, (Sencilla, Asco, La Vida Terrenal...). Una vez puede ser suerte; dos, casualidad; pero tres o cuatro... Algo hay aquí, algo se consolida, una suma de talentos, una multiplicación de procesos: una dupla, un equipo, una saludable asociación en la cual todos -espectadores en primer lugar- salen ganando." Christian Lange / Poiesis teatral / Buenos Aires
"La obra reboza teatralidad aunque forma parte de un proyecto, el Ciclo Vos, cultivado por la gente de Elefante y felizmente despojado de la literatura que podría empañarlo: es sobre seres en soledad o en compañías de ausentes u hostiles." Héctor Puyo / Telam / Buenos Aires
"La puesta en escena de Lisandro Rodríguez genera tensión y claustrofobia, el texto es muy poderoso, acentuado por la impresionante actuación de Luz Palazón que sale a escena y larga esta suerte de monólogo a dos receptores, el público y su hijo." Rodolfo Weisskirch / A sala llena / Buenos Aires
"? Durante aproximadamente 40 minutos, los actores nos mantienen expectantes, con la mirada fija, atentos a la reacción de su hijo frente a las palabras irritantes de una mujer temerosa". Julieta Aguerregaray / Bavoice / Buenos Aires
Sobre el autor:
Santiago Loza, nacido en Córdoba en 1971, egresó del Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica del Instituto Nacional de Cinematografía y Artes Audiovisuales y de la carrera de dramaturgia de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Dirige y escribe largometrajes. Entre ellos están Extraño, del 2001, Cuatro Mueres Descalzas, del 2003, La Invención de la Carne, del 2009, Rosa Patria, del 2009, Los Labios, co dirigida con Iván Fund. Como director participó en festivales nacionales e internacionales, Cannes, Locarno, San Sebastián, Londres, entre otros. Recibió numerosos premios, entre ellos el Tiger Award mejor película en el Festival de Rotterdam, mejor película, mejor director y premio especial del jurado por diferentes trabajos en el BAFICI, premio especial de la sección Cierta Mirada del Festival de Cannes, entre otros.
Como dramaturgo escribió y dirigió Amarás la Noche y Pequeña Cruel Bonita (Primer ciclo de Teatro por la Identidad, 2000) y en el 2007 se estrenó Nelidora, con la dirección de Anahí Berneri, un espectáculo que formó parte de "Panorama en work in progress" en el Centro Cultural Ricardo Rojas.
En el 2008 estrenó la obra Nada del Amor me produce envidia, dirigida por Diego Lerman y en 2009 presentó Sencilla, obra co-escrita con Lisandro Rodríguez. Como autor estrenó Asco, La Vida Terrenal y He Nacido Para Verte Sonreir dirigidas por Lisandro Rodríguez en el Elefante Club de Teatro; y Matar Cansa, dirigida por Martín Flores Cárdenas en el Espacio Callejón. Participó del ciclo de micro óperas contemporáneas en el TACEC del Teatro Argentino de la Plata en el 2009.
La obra Pudor en Animales de Invierno dirigida por Lisandro Rodríguez, fue ganadora del concurso de proyectos teatrales del FIBA/INT 2011. En el año 2012 estrenó Suspiros, con dirección de Julio Chávez, donde comparte la autoría con él y Camila Mansilla, en el Camarín de las Musas y Todo Verde con la dirección de Pablo Seijo.
Fue premiado como dramaturgo en Teatro XXI y nominado a los premios Teatros del Mundo y Florencio Sánchez. Junto a Lisandro Rodríguez, Mariano Villamarín, José Escobar y Natalia Fernández Acquier forma parte del ELEFANTE CLUB DE TEATRO.
Sobre el director:
Lisandro Rodríguez, nacido en Quilmes en 1980, es actor, director, dramaturgo, músico y artista plástico. Estudió actuación con Agustín Alezzo, Lizardo Laphitz, Julio Chávez, Javier Daulte y dramaturgia en la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD) con Mauricio Kartun, Roberto Perinelli, Camila Mansilla, Alejandro Tantanian.
Participó en las obras de teatro De cómo duermen los hermanos Moretti, escrita y dirigida por Francisco Lumerman; Suiza (ciclo de pequeños actos); Hacer Sapito, de Verónica Viola Fischer y Mayoría de Maruja Bustamante; El festejo de Francisco Lummerman; El desatino, dentro del Ciclo de teatro leído de Griselda Gambado en la Biblioteca Nacional; El Reñidero de Sergio de Cecco con dirección de Orlando Acosta; El mendigo o el perro muerto, de B. Brecht.
En el marco del Ciclo Itinerante participó en Roberto Zucco, de Bernard Marie Koltez con dirección de Lizardo Laphitz y Peste, de Cristian García. Dirigió Suiza (ciclo de pequeños actos), Felicidad Doméstica y El mendigo o el perro muerto. También participó en Visitantes Inesperados, de Jacobo Lagsner y El monstruo tan temido de Christian García en el Teatro del Abasto.
En el año 2009 abre las puertas de Elefante Club de teatro y dirige Díptico una obra conformada por dos piezas: Ella merece lo mejor y Sencilla. En el 2011 estrena como director con las obras Asco, La vida terrenal y He nacido para verte sonreír con textos de Santiago Loza. Dirige Pudor en animales de invierno con texto del mismo autor, obra seleccionada en la última edición del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA).
Actualmente ensaya una obra de Santiago Loza que dirigirá, con la actuación de Valeria Lois y Coro, una obra de su autoría, a estrenar durante este 2012. Es creador y co-fundador del ELEFANTE CLUB DE TEATRO e integrante de ESCENA (Espacios Escénicos Autónomos).
Dice el autor:
No tengo mucho para decir. El texto anda dando vueltas hace tiempo. Veinte años para ser más exacto. Hace tres se manifestó. Es la historia de una despedida. También un desgarro. Un amor doloroso. He visto los ensayos, ahora soy espectador, veo como Lisandro junto a Martín y Luz nos conducen de la mano, de la manera más dulce, por esta oscuridad; nada malo nos puede pasar. Es una obra sobre un estallido y la posibilidad final de la compañía. Sorbe aquello que, de tan cercano, no podremos tocar ni darle un nombre. Sobre nuestra biografía. Sobre nuestros cuerpos. No tengo mucho más para decir. Ahora me quedo sin palabras, en silencio. Santiago Loza
Dice el director:
La risa como recuerdo, el humor como anhelo. Y algo de eso intentamos que se traduzca en la puesta, en todo sentido. En el pulso y la insatisfacción, de un trabajo que, creo yo, se irá completando mas que nunca, función tras función. Siento que ésta obra habla de la insatisfacción, de la búsqueda de respuestas, de la contención y el estallido. Casi como si fuera la puesta en escena de un escándalo, algo que nosotros como hombres podemos entender, un intento desmedido para comprender que es lo que pasa, que es lo que a veces nos sucede con nuestro cuerpo, nuestra mente. La obra en mí, como a uno de sus personajes, supongo, deja más preguntas que respuestas. A la vez me conmueve mucho. Personajes rotos o mas bien quebrados, pero a mi modo de ver, llenos de esperanza. Personajes al límite. Y solo quedan las palabras para hacer de ese vacío algo menos doloroso. Las palabras y el silencio, y las miradas. También la obra es una despedida. O simplemente, la historia de una mujer desesperada. Eso. Lisandro Rodríguez
Algo de la obra?
Ella: La esperanza. Anoche, antes de dormir me puse a mirar televisión. Para pensar en otra cosa. Pasaban imágenes de la guerra. Me consolaba viendo que hay vidas más miserables que la de una. Una mujer cubierta con un velo decía que después del bombardeo se veía entre los escombros a los sobrevivientes buscando a sus muertos. Que había silencio después del estallido, un silencio total, como un encandilamiento. Y los sobrevivientes caminaban, algunos sin rumbo; la mujer decía que en ese momento la esperanza estaba extinguida. Y no es mucho tiempo lo que un ser puede soportar sin esperanza, es cuestión de segundos, de minutos como máximo. Ella decía que al rato de deambular, veía como muchos se golpeaban la cabeza contra las paredes, intentando formas torpes de matarse. Ese era el final de la esperanza.
Es raro, pero ver eso me tranquilizó.
(Fragmento del texto original de Santiago Loza, sacado de la puesta por el Director)