El Seminario propone herramientas rítmicas para la creación escénica, entender al ritmo como un cuerpo, una sustancia en el espacio que podemos modificar, alterar, magnificar, suspender. La idea es llevar a escena procedimientos musicales: pensar las escenas como partituras, disociar las acciones físicas de nuestro propio ritmo interno, investigar los pulsos, los acentos y los silencios para explorar las combinatorias del ritmo y la emocionalidad.